Un buen café o merendar algunas maravillas es un plan perfecto en Madrid, donde hay muchos escondites atractivos donde el gusto del sabor y la vista se unen.
Pomme Sucre.
De Gijón a Madrid. Se trata de un establecimiento vanguardista donde encontrarás las
últimas y diferentes tendencias e inspiraciones de la pastelería europea ofreciendo
unos productos de la más alta calidad.
El pastelero asturiano Julio Blanco, defensor de los métodos tradicionales de elaboración y
discípulo del prestigioso Paco Torreblanca, ha reeditado recetas
de repostería que han conseguido situar su ‘pannettone’, el croissant, los
‘macarons’ y sus milhojas como productos de una potente brillantez
gastronómica.
Preciosa tienda en
la madrileña calle Barquillo donde, además, es posible sentarse a darle gusto al paladar. Tomarás
café o chocolate en tazas de porcelana inglesa, mousse de yogurt "Helena" (mousse de yogurt griego, confitura de arándanos y stracciattela de chocolate blanco y yogurt). También
tienes la opción de sus sabrosas especialidades saladas que puedes solicitar por encargo.
De productos artesanales y de buena calidad, Cosmen & Keiless es una coqueta panadería y pastelería tradicional que cuenta ya con ocho locales en Madrid.
Es todo un descubrimiento si eres amante de los dulces: gran variedad de tartas, riquísima bollería y sus helados artesanales cuidados al detalle; pero donde de verdad se nota su diferencia es en la elaboración de panes, hechos a mano usando harinas españolas de cultivo limpio y levaduras madre.
C/ Alberto Aguilera 3
La primera boulangerie/pâtisserie francesa en Madrid, con una decoración especial que evoca a la campiña francesa al
más puro estilo provenzal y acogedor. Podrás disfrutar de ingredientes
de calidad, con esfuerzo y fantasía donde la materia prima de calidad
son los secretos de su éxito.
La carta es extensa y el entorno delicado. Un lugar donde disfrutar de tartaletas, brioches, quiches, macarons, grignotines y una excelente bollería acompañado de un chocolate
preparado por el chef Alejandro Montes (Mejor Pastelero Joven de España
2006, Mejor Chocolatero de España 2007 y Medalla de Oro del Open de
France de Desserts 2010), o un buen vino.
Mimo a su elaboración y calidad en sus materiales, esta panadería-pastelería se sitúa en una de las zonas más privilegiadas de Madrid, en la Plaza de la Independencia.
De la mano de la estilista Carmen Baudín, el local combina aires minimalistas de estilo nórdico con vigas de madera a la vista donde vende al público sus excelentes panes, bollerías, bocadillos y algunas especialidades saladas o donde puedes degustar alguno de sus postres en su agradable espacio con mesas.
Desde el pasado septiembre, cuenta con un segundo punto de venta en el
nuevo Food Hall (Gourmet Experience) de El Corte Inglés de Castellana,
en Madrid.
Viaja a New York sin salir de Madrid. Descubre los
mejores bagels de Madrid, la auténtica NY Cheesecake, la insuperable
Carrot Cake, los originales Cupcakes, adictivas ensaladas y wraps… o simplemente tomarte un café servido con mucho cariño.
Aunque la oferta es variada, la cream cheese con salmón o el peant butter con mermeladas están para chuparse los dedos.
C/ López de Hoyos 10
Le Pain Quotidien.
Era tan simple lo que quería: pan, abundante y sano, con una rebanada firme y una buena corteza.
Alain Coumont aprendió sobre el pan desde niño, se paraba en una silla y observaba a su abuela hacer pan cada domingo. Cuando era un joven chef en Bruselas, Alain no lograba encontrar el pan adecuado para su restaurante.
Apasionado por la calidad, volvió a sus raíces y abrió una pequeña panadería donde podía amasar harina, sal y agua y convertirlo en las rebanadas rusticas de pan de su niñez.
“Le Pain Quotidien" fue el nombre que le puso a su panadería.
Fundado en 1931 como Salón de Té, es uno de los lugares más
emblemáticos de la ciudad.
Este salón de té fue fundado por Doña
Margarita en los años 20, irlandesa afincada en París que tras su cambio
de residencia a Madrid, observó que no había en la ciudad ningún lugar
adecuado donde las damas pudiesen tomar el té.
Su desayuno cuenta con cuatro opciones,
todas ellas deliciosas. La primera está compuesta por pastas de té, una
pieza de su exquisita bollería, chocolatinas artesanas, café o infusión y
zumos de frutas variados. En la segunda opción destaca una selección de
sandwiches embassy, una pieza de bollería, chocolatinas artesanas, café
o infusión y zumos de frutas variados. La tercera opción combina los
sandwiches, la bollería, el café o infusión y los zumos con unas
brochetas de frutas. La cuarta y úlltima opción es quizás la más
completa, se abre con un plum cake seguido de unos inglesitos de jamón
york y queso, ensalada de frutas, selección de sandwiches Embassy,
café-leche-té infusiones y zumos de frutas variados.
Salón de té, en el sentido más estricto del
concepto. Un lugar en la calle Santa Engracia 4 que evoca los tradicionales tea room londinenses con
manteles, paredes empapeladas de flores, mesitas pequeñas y adornos
decimonónicos que le prestan un ambiente retro típicamente victoriano. A
la entrada, una tienda donde se venden mermeladas, galletas inglesas,
patatas, conservas y tartas caseras, además de sándwiches de elaboración
propia.
Se trata de un café-librería en el que estarás rodeada de cientos de libros, tartas, cafés, infusiones... todo lo que necesites para relajarte y disfrutar de la mano de la mejor compañía. Es la época perfecta para sentarte y saborear los dulces más tradicionales desconectando del ruido de la capital.
Si te gusta la literatura, no puedes dejar de ir a este rincón especial
del Madrid profundo. Tiene grandes ventanales que te permiten disfrutar
de la gente que pasa por la calle Santa Isabel
mientras te tomas un delicioso café y ojeas uno de sus múltiples libros.
Con techos de madera y parqué,
La Fugitiva es un acogedor local que te hará soñar entre tantos libros. Se
encuentra en la Calle Santa Isabel, 7 y tiene un horario de: L-S 11-14h y
17-21h.
Pequeña panadería (c/Castelló 3) en donde, según informa un cartel, 'Sólo se venden 8
croissants por persona'. Hacen esta delicia con mantequilla, pan
artesano (rústico, de aceite, de aceitunas, de centeno con frutos secos,
integral con semillas, baguette), galletas, tartas, brioches y postres
emplatados como el Cookie Brownie. Al fondo hay mesas para desayunar
(con tostadas especiales) o merendar (tés, degustaciones de repostería
de autor o tablas de quesos con vinos dulces).
Quien haya llegado aquí, ¡enhorabuena! Porque ha sido un post largo pero creo que merece la pena conocerlos.